MEDELLIN LA CIUDAD DE FERNANDO BOTERO

Medellín, se encuentra ubicada en la región de Antioquia. Es la segunda ciudad mas importante de Colombia, la tercera mas visitada del país. Cuenta con una extensión territorial de 387 Km2, y tiene casi 4 Millones de habitantes.

 

Medellín da la bienvenida a sus visitantes con una frase que invita a mirarla diferente, “La ciudad de Fernando Botero”. Creatividad, cultura, innovación son las primeras palabras que vinieron a mi mente mientras hacíamos la fila de inmigración. Aquella frase quedo divagando entre mis pensamientos, en una lucha interna, la imagen de Pablo Escobar, se veía opacada por el gran Botero, un contrincante difícil de vencer.

 

El aeropuerto de Medellín queda fuera de la ciudad, al salir te incorporas en una ruta de verdes, que aunque la noche ocultaba de nosotros se sentía y se respiraba. Unos 20 o 30 minutos mas tarde, comenzamos a ver las luces de la ciudad iluminando al fondo. El clima, es agradablemente fresco, llegando a estar frío de vez en cuando, de una manera tan sútil que parece estar graduado justo en la temperatura perfecta.

 

Llegamos al Hotel Intercontinental, en el poblado, recientemente remodelado, cómodo, lujoso y  amplio. Dejamos todo para salir de inmediato al Hotel Du Parc Royal, donde nos esperaban para cenar y conocer el hotel, luego de nuestra breve visita aprovechamos de ver un poco la noche de Medellín, muy movida, en algunos lugares como el Parque Lleras, cercano al Hotel Du Parc. Calles iluminadas, coloridas y transitadas invitan a disfrutar la velada.

Nuestro primer día en Medellín estuvo plenamente dedicado a recorrerla. Nos encontramos con una ciudad con un mensaje muy claro, transformación, cambio e innovación son el núcleo de todo lo emblemático. El tema se hace explicito, en cada detalle, en cada elemento queda plasmada la imagen que ofrece Medellín. Una ciudad, innovadora, moderna, ecológica. La violencia quedó atrás,  esa es su marca, el eslogan que pregonan en todo lo que hacen, la interpretación lo deja en evidencia de manera inequívoca.

El movimiento de la ciudad esta enmarcado dentro de la misma transformación, cuentan con un tranvía, un metrocable, metro y metroplús, son las modalidades de transporte que destacan por su toque moderno e innovador, aportan variedad y dinamismo a la ciudad que crece apresurada y hermosa.

 

Los cambios en Medellin, enfatizan por un concepto absolutamente inclusivo, en sus aceras destacan marcas que permiten identificar vías y advertir peligro a quienes padecen alguna discapacidad visual. El Wi-Fi es gratuito en una buena parte de los espacios públicos. La ecología es un elemento fundamental en cada proyecto, hay al menos 3 árboles por cada persona y los principales edificios  son autosustentables o destacan por incorporar jardines internos y externos. El esfuerzo por privilegiar el tema ambiental se hace evidente y es una constante en la transformación de la ciudad.

Amablemente Destino Antioquia, se ocupo de mostrarnos la ciudad. Estuvimos en el Parque de los Deseos, un antiguo suburbio, recuperado bajo esa óptica transformadora, y del cual surgió un lugar de convivencia urbana, un espacio donde la música y la cultura hacen vida. Seguimos al parque Explora, un museo de interacción, donde también puede disfrutarse de especies naturales, por temas de tiempo solo pudimos  hacer un breve recorrido externo, pero sin lugar a dudas hay mucho para ver.

 

Nos apresuramos a ver quizá parte de lo más emblemático de Medellín, un recorrido por la Comuna 13. Comuna es la denominación que le dan a los espacios dentro de la organización interna de la ciudad, de manera que una comuna puede resultar ser un lugar lujoso o una comunidad muy pobre. En el caso de la Comuna 13 es uno de los espacios ocupados por gente de los estratos económicos menos pudientes. El recorrido lo hicimos en Metrocable, un teleférico que te da una vista elevada de toda la comunidad. Desde allí Medellín luce honesta, se pueden ver los contrastes y  la pobreza, pero mas allá puedes ver el reconocimiento de una situación y la aceptación de una realidad, definitivamente parte del cambio y la transformación.

 

 

Medellín entendió que no todas las transformaciones implican apariencia, también es esencia, hay espacios que siguen allí, pero se adaptan a los cambios y forman parte de él, se exponen a los ojos de propios y ajenos con absoluta franqueza,   con sus casas de techos de zinc, paredes de madera y calles de tierra,  pero con gente dispuesta a convivir en orden y armonía. Comunidades que reciben al turista con calidez de anfitrión y que se esmeran por mostrar su propia realidad, su percepción de cambio y su lucha por superarse.

 

Llego la esperada hora del almuerzo, confieso que siempre le he temido a la abundancia de la gastronomía paisa, de manera que pensar en comida típica era imaginarme frente a un gran plato sin saber por donde comenzar. Nos recibieron en 3Tipicos, un sitio particular, sencillo y acogedor, elegido por Procolombia para agasajarnos. Las opciones estaban entre la bandeja paisa, compuesta por: Carne molida, frijoles, huevo, aguacate, chorizo, morcilla, chicharron, maduro y arepa. Por otro lado un Combo 3Tipicos, compuesto de: Ajiaco: una sopa bien nutrida acompañada de alcaparras y crema de leche. Mondongo: Otra sopa muy bien surtida con cilantro y sofrito de tomates y cebollas; y Frijoles con aguacate. Decidí tomar la segunda opción, debo decir, que ambas estaban excelentes en cantidad, presentación y sabor.

 

Luego de tan espectacular almuerzo, llegamos al Tour por el centro de la ciudad, mucho por caminar, ideal para revivir después de nuestro gran banquete. Nos recibió un grupo de la Subsecretaría de Turismo, que amablemente nos acompañó y guió en el recorrido. Medellín alberga las principales sedes de gobierno de Antioquía, por ser su capital, el centro esta repleto de orígenes, historia, arte y cultura. Las frutas aparecen coloridas en casi todas las esquinas, frescas y listas para ser degustadas.

Son muchos los contrastes que puedes ver en el centro de la ciudad, paramos a tomar un “Tintico” (Café) en el Salón Malaga, un lugar que rinde tributo a la historia de Medellín y al tango, con rockolas, vitrolas y fotos de Gardel entre otros personajes colgados en la pared. El aroma de café inunda el peculiar local repleto de gente suspendida en la añoranza de tiempos de antaño. Ambientado con música de la época, te hacen sentir que atravesaste el túnel del tiempo, para luego retornar a la moderna y pujante Medellín. Culminamos nuestra tarde en la Plaza Fernando Botero, rodeados de obras de arte, música y ambiente paisa.

Nuestro viaje estuvo organizado una vez mas por AVEMAREP, la Asociación Venezolana de Mayoristas y Representantes de Empresas Turísticas de Venezuela, con el apoyo Avior Airlines con quienes volamos cómodamente desde Valencia hasta Medellín, juntos organizaron un coctel seguido de una fabulosa cena con la cual inicio nuestra noche.

Culminado el evento nos fuimos a disfrutar del ambiente nocturno de Medellín, tomamos la decisión unánime de irnos a “Dulce Jesús Mio”, una excelente opción, un lugar original y diferente, repleto de detalles. Con personajes disfrazados que intervienen divertidamente en tu velada. Su particular nombre se lo debe a un villancico que acostumbran cantar en las celebraciones decembrinas colombianas, y  que en ocasiones aun sin ser diciembre se celebran en este local. Su música es  absolutamente variada con marcada predominancia de los géneros colombianos, que disfrutas hasta sin darte cuenta. Terminamos bailando y cantando vallenatos que no tenia idea que me sabía y mucho menos que podía bailarlos, la emoción y el orgullo que los colombianos sienten por su música definitivamente es gratamente contagiosa.

 

Medellín es dinamismo, entusiasmo, inspiración, ejemplo de autenticidad pero también de transformación. Una ciudad de soñadores que luchan por cristalizar lo que quieren ser, probablemente en un esfuerzo gigante por apartar los vicios, la violencia y las historias que no quieren revivir; plantados honestamente en una realidad, decidieron dar un paso al frente y aportar, hacer, cambiar, unirse en un concepto común en el que todos creen firmemente y convencen al mundo no solo para creer sino también para venir a comprobarlo. Nosotros hemos sido testigos, Medellín esta cambiando.

 

Por: Vicky Herrera de Diaz

Abogado venezolana

Turista en formación

Amante de los Viajes

Madre de 5 varones venezolanos

Esposa enamorada de Adolfo Díaz

 


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